Persisten barreras para el voto trans, reportes de estigmatización y presuntas irregularidades en distintos territorios del país

El monitoreo realizado por Caribe Afirmativo durante la jornada presidencial evidencia una implementación desigual del protocolo de voto trans, casos de discriminación, presunta presión al electorado y una preocupante instrumentalización de símbolos asociados a campañas políticas.

31 de mayo de 2026. Con el cierre de las urnas y el inicio del proceso de escrutinio, Caribe Afirmativo presenta un balance preliminar de las observaciones realizadas en diferentes regiones del país durante la jornada de primera vuelta presidencial.

Los reportes recopilados por observadoras y observadores territoriales muestran una jornada que transcurrió sin alteraciones generalizadas al orden público, pero que dejó en evidencia problemas estructurales relacionados con la garantía de los derechos políticos de las personas LGBTIQ+, particularmente de las personas trans y no binarias.

Aunque en algunos territorios se registraron experiencias positivas de reconocimiento y respeto a la identidad de género, en numerosos puestos de votación persistió el desconocimiento del protocolo de voto trans, la ausencia de información visible para la ciudadanía y expresiones discriminatorias por parte de funcionarios electorales.

El protocolo de voto trans continúa siendo una garantía desigual según el territorio

Uno de los hallazgos más reiterados durante la jornada fue la implementación fragmentada del protocolo de voto trans.

En Medellín, particularmente en la comuna 16, observadores reportaron que en tres puestos de votación visitados no existía ningún tipo de información visible relacionada con el protocolo. Situaciones similares fueron identificadas en diferentes ciudades y municipios del país.

En Bogotá se registró un comportamiento mixto. Mientras algunos puestos inicialmente carecían de información, observadores reportaron posteriormente la instalación de material pedagógico sobre el protocolo de voto trans en varios centros de votación.

En Bosa, específicamente en el Colegio Villas del Progreso, se reportó ausencia tanto de biometría como de información relacionada con el voto trans. Una situación similar fue observada en el Centro Comercial Hayuelos, donde sí existía biometría, pero no se encontraron materiales informativos sobre el protocolo.

En Urabá se evidenció una mejor implementación institucional. Las personas observadoras reportaron la presencia visible del protocolo de voto trans en los accesos a los puestos de votación y, según información de la Defensoría del Pueblo, la jornada transcurrió con normalidad en toda la región.

Persisten episodios de discriminación y cuestionamiento a identidades de género

Los reportes más preocupantes de la jornada corresponden a situaciones de discriminación y desconocimiento de los derechos de las personas trans. En Cartagena, las personas observadores documentaron casos en los que jurados de votación cuestionaron la identidad de género de votantes trans, según los testimonios recibidos, funcionarios realizaron comentarios despectivos y preguntas improcedentes relacionadas con la apariencia física de las personas.

Además, se reportó desconocimiento generalizado del protocolo de voto trans y respuestas inadecuadas por parte de funcionarios electorales, quienes insistieron en referirse a las personas mediante nombres y expresiones de género que no correspondían con su identidad.

Otro caso relevante ocurrió en el puesto de votación Antonio Ramos de la Salle, donde una mujer trans estuvo a punto de ser impedida de ejercer su derecho al voto luego de que funcionarios cuestionaran su género, expresión de género y nombre identitario debido a que este no coincidía con la información registrada en su documento de identidad. La situación pudo resolverse gracias a la intervención de una mesa de justicia.

De igual manera, en la Institución Educativa Madre Laura se reportaron comentarios despectivos realizados por un jurado de votación respecto al protocolo de voto trans y a las personas beneficiarias de esta medida de protección. Estos hechos evidencian que, a pesar de la existencia de lineamientos institucionales, persisten prejuicios y prácticas discriminatorias que afectan el ejercicio efectivo de los derechos políticos de las personas trans.

Preocupación por propaganda política y símbolos utilizados durante la jornada

En distintos territorios del país se reportó una alta presencia de elementos asociados a campañas políticas en las inmediaciones de los puestos de votación.

En Medellín, especialmente en la zona nororiental, observadores registraron una presencia significativa de propaganda relacionada con la candidatura de Abelardo de la Espriella. También se reportó circulación constante de vehículos con publicidad política cerca de centros de votación. Adicionalmente, uno de los elementos más recurrentes durante la jornada fue el uso masivo de camisetas de la Selección Colombia por parte de ciudadanos e incluso algunos jurados de votación.

Reportes provenientes de Cartagena, Medellín, Bolívar y otros municipios señalaron que este símbolo fue ampliamente percibido por la ciudadanía como una forma indirecta de expresión política asociada a una candidatura específica. Se identificaron casos en la Institución Educativa Crisantoluque sede Bonanza, UniColombo y la Institución Educativa de Ternera, entre otros lugares.

Aunque el uso de estas prendas no constituye por sí mismo una infracción electoral, su utilización sistemática durante la jornada plantea interrogantes sobre la manera en que determinados símbolos culturales son apropiados políticamente para enviar mensajes implícitos al electorado.

Señalamientos sobre presunta compra de votos y orientación indebida del sufragio

Durante la jornada también se recibieron reportes relacionados con posibles prácticas que podrían afectar la libertad del voto.

En Maicao, un ciudadano manifestó a observadores que existirían presuntas acciones de compra de votos asociadas a una candidatura presidencial. Aunque esta información requiere verificación institucional, constituye una alerta que debe ser considerada por las autoridades electorales.

En Ciénaga, Magdalena, observadores informaron que en algunos puestos se estaba orientando a personas adultas mayores sobre por quién votar, situación que podría comprometer la autonomía del sufragio.

Asimismo, en el Colegio Jesús Maestro de Cartagena se reportó la presencia de una persona realizando actividades de campaña dentro del entorno electoral. La situación fue atendida oportunamente por la Policía, que procedió al retiro del material de propaganda.

Participación electoral: entre la normalidad y la baja afluencia

La mayoría de reportes coinciden en señalar una participación moderada o inferior a la esperada en diversos territorios. Por ejemplo, en Cúcuta, particularmente en el puesto de votación de San Luis, se observó una baja afluencia de votantes incluso durante las últimas horas de la jornada.

Estas situaciones similares fueron reportadas en Urabá, El Carmen de Bolívar y otros municipios del Caribe colombiano, donde observadores señalaron una asistencia menor en comparación con procesos electorales anteriores. No obstante, algunos sectores de Medellín registraron una alta participación ciudadana, especialmente en los puestos de votación ubicados en la zona noroccidental de la ciudad.

Conclusiones preliminares

El balance de la jornada permite concluir que Colombia continúa enfrentando importantes desafíos para garantizar plenamente los derechos políticos de las personas trans y no binarias. Aunque no se registraron hechos generalizados de violencia contra personas LGBTIQ+, sí se documentaron múltiples situaciones de desconocimiento institucional, ausencia de información, cuestionamientos a identidades de género y expresiones discriminatorias que evidencian debilidades persistentes en la implementación del protocolo de voto trans.

Asimismo, preocupa la utilización recurrente de narrativas y símbolos políticos que durante la campaña presidencial contribuyeron a convertir los derechos de las personas LGBTIQ+ en objeto de disputa electoral. Cuando la diversidad sexual y de género se transforma en un recurso de polarización política, aumenta el riesgo de que los derechos fundamentales sean percibidos como privilegios negociables y no como garantías inherentes a la ciudadanía.

La democracia no se fortalece únicamente permitiendo votar. También se fortalece garantizando que todas las personas puedan ejercer ese derecho en condiciones de igualdad, dignidad y libre de discriminación.

Caribe Afirmativo continuará realizando seguimiento al proceso electoral y presentará un informe consolidado sobre las afectaciones, avances y desafíos identificados durante estas elecciones presidenciales.

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