Persisten barreras para el voto trans y aumentan las denuncias sobre presuntas irregularidades electorales

Caribe Afirmativo documenta vacíos en la implementación del protocolo de voto trans, actos de discriminación, denuncias de constreñimiento al sufragante y posibles afectaciones a las garantías electorales en distintas regiones del país.

21 de junio de 2026. Avanzada la jornada de segunda vuelta presidencial, el monitoreo desarrollado por Caribe Afirmativo en distintos territorios del país evidencia un escenario marcado por contrastes. Mientras en algunos puestos de votación se observa una adecuada implementación de medidas de inclusión para personas trans y no binarias, persisten vacíos institucionales, prácticas discriminatorias y denuncias sobre posibles irregularidades que ameritan seguimiento por parte de las autoridades electorales y organismos de control.

Los reportes recibidos durante las primeras horas de la jornada permiten identificar tres tendencias principales: la implementación desigual del protocolo de voto trans, preocupaciones relacionadas con la transparencia electoral y la persistencia de prácticas institucionales que afectan el ejercicio pleno de los derechos de las personas con experiencias de vida trans.

Barranquilla concentra las principales alertas electorales de la jornada

Uno de los focos de preocupación se encuentra en Barranquilla, donde observadores reportaron presuntas irregularidades que requieren verificación por parte de las autoridades competentes.

En la Institución Educativa Distrital La Victoria se reportó la existencia de presuntos tarjetones marcados previamente, situación que deberá ser esclarecida por la Registraduría Nacional del Estado Civil y los organismos de control.

Adicionalmente, desde distintos sectores de la ciudad se han difundido denuncias sobre posibles casos de constreñimiento al sufragante. Según las versiones conocidas por las personas observadoras, existirían presiones dirigidas a contratistas y funcionarios públicos para favorecer determinadas candidaturas. De igual manera, se reportan señalamientos relacionados con presuntas orientaciones políticas dirigidas a trabajadores del sector privado.

Estas denuncias, que circulan ampliamente en redes sociales y espacios ciudadanos, requieren una investigación rigurosa por parte de las autoridades electorales, con el fin de establecer su veracidad y alcance.

A ello se suma una situación que ha generado preocupación entre la ciudadanía: algunos barrios de la ciudad amanecieron sin suministro de agua potable durante la jornada electoral, circunstancia que ha sido interpretada por distintos sectores como un hecho que merece seguimiento institucional.

Pese a estas alertas, observadores reportan una participación electoral superior a la registrada durante la primera vuelta, especialmente en sectores urbanos de la ciudad.

Persisten vacíos en la implementación del protocolo de voto trans

Uno de los hallazgos más recurrentes continúa siendo la implementación desigual del protocolo para garantizar el derecho al voto de las personas trans y no binarias.

En Cali, específicamente en el puesto de votación Nuevo Latir, observadores reportaron nuevamente la ausencia de información visible sobre el protocolo. Además, a una persona observadora le indicaron que tenía prohibido utilizar su teléfono celular durante la jornada, situación que generó inquietudes respecto al ejercicio de observación ciudadana.

En Ciénaga, Magdalena, observadores identificaron que en los puestos de votación de INFOTEP, San Juan Bautista y Virginia Gómez no existía información visible relacionada con el protocolo trans. Los jurados de votación manifestaron que durante su capacitación no recibieron orientaciones específicas sobre este mecanismo de garantía.

Una situación similar fue reportada en Cúcuta, donde varias personas LGBTIQ+ señalaron que en sus respectivos puestos de votación no encontraron información relacionada con el protocolo de voto trans. Esta ha sido una constante en municipios como Riohacha donde en los puestos de votación como Liceo y  José Antonio Galán no hay nada sobre el protocolo del voto trans.

En Santa Marta también se evidenciaron inconsistencias institucionales. En la Institución Educativa Armando Estrada Flores no se observó material informativo relacionado con el protocolo, mientras que algunos funcionarios señalaron que este mecanismo se encontraba exclusivamente asociado a las mesas de justicia, generando dudas sobre el nivel de conocimiento institucional respecto a su alcance y aplicación.

Estos hallazgos contrastan con experiencias positivas registradas en otros y en los mismos territorios.

En Bogotá, los primeros recorridos realizados por observadores evidenciaron la presencia visible de información sobre el protocolo de voto trans en distintos puestos de votación, sin que se reportaran irregularidades relacionadas con su implementación.

De igual manera, en Santa Marta, la Institución Educativa Antonio Nariño contaba con información visible sobre el protocolo, mientras que en Maicao, específicamente en el Colegio 20 de Julio, se confirmó la existencia de material pedagógico accesible para la ciudadanía.

En Cartagena, los puestos de votación del Colegio Salesiano y de la Institución Educativa José María Córdoba también registraron buenas prácticas institucionales, incluyendo información visible, apertura para atender casos relacionados con personas trans y disposición del personal electoral para brindar orientación cuando fue requerida. Lo mismo ocurre, en Valledupar donde el protocolo trans está a la puerta de los puestos de votación. 

Discriminación y desconocimiento institucional continúan afectando a personas trans

A pesar de los avances observados en algunos territorios, persisten situaciones preocupantes relacionadas con discriminación y desconocimiento institucional.

En Florencia (Caquetá), un observador reportó haber podido ejercer sus labores sin inconvenientes en la Institución Educativa Divino Niño de Palmera. Sin embargo, posteriormente otro observador denunció haber sido increpado por el mismo integrante de la Policia,  quien amenazó con imponer un comparendo y retirarlo del puesto de votación.

Tras la intervención de la Delegación de la Registraduría, se aclaró que el uso de dispositivos debía moderarse, pero que no existía ninguna instrucción para impedir la permanencia de personas observadoras debidamente acreditadas.

En el mismo puesto de votación se registró un hecho especialmente preocupante cuando un miembro de la fuerza pública se dirigió reiteradamente a una observadora utilizando pronombres incorrectos y desestimó las correcciones realizadas por la persona afectada. Según el reporte recibido, el funcionario mantuvo una actitud hostil y cuestionó la presencia de la observadora en el puesto de votación.

Se evidenció un desconocimiento generalizado del protocolo de voto trans, solamente algunos funcionarios y funacionarias de Registraduría lo conocen o lo oyeron nombrar en la capacitación. Solo algunos jurados de votación conocían el protocolo e hicieron aportes importantes sobre el autoreconocimiento de las personas «gays», sin embargo,  hay confusión sobre el lenguaje con enfoque de género. 

Estos hechos evidencian la necesidad de fortalecer los procesos de sensibilización institucional en materia de identidad y expresión de género.

Incidentes que requieren seguimiento institucional

La jornada también dejó reportes que, aunque aislados, merecen atención por parte de las autoridades.

En Cartagena (Bolívar), una observadora fue inicialmente requerida por una patrullera que desconocía las labores de observación electoral. La situación fue resuelta tras la explicación correspondiente, permitiendo el desarrollo normal de la actividad.

En el puesto de votación El Salvador, también en Cartagena, se reportó la presencia de un funcionario de la Procuraduría General de la Nación cuyo vehículo particular exhibía publicidad visible de una candidatura presidencial dentro del entorno electoral. Según los reportes recibidos, esta situación generó inconformidad y tensiones entre las personas presentes.

Por otra parte, en María La Baja, Bolívar, una persona sufragante reportó comportamientos que consideró sospechosos por parte de un votante que ingresó con un morral voluminoso, utilizó un teléfono móvil dentro del puesto de votación y permaneció durante un tiempo prolongado después de ejercer el sufragio. Aunque no existe evidencia de una irregularidad, la situación fue puesta en conocimiento de las personas observadoras.

En Maicao (La Guajira) presuntamente se han entregado tarjetones con algunas marcas con la finalidad de que sean anulados. Por su parte, en el Carmen de Bolívar (Bolivar), en el puesto de votación del Colegio Julio Cesar Turbay, se registraron personas votantes que aparecían como si ya hubieran firmado.  

En Cúcuta (Norte de Santander), a las afueras de los puestos de votación se han  observado concentraciones y caravanas a favor de un candidato, y las autoridades no han hecho nada. Esta desatención, se registra también en San Pedro (Urabá) donde se registró publicidad del candidato De la Espriella dentro del perímetro señalado (demarcado) para el puesto de votación.

En el municipio de Curillo (Caquetá) aparecieron unas bolsas con tarjetones marcados por el candidato De la Espriella, ya se informó a la MOE y los abogados andan haciendo denuncias sobre ello. 

Participación electoral: alta afluencia en las principales ciudades

En términos generales, la participación electoral registra niveles importantes en buena parte del país.

En Bogotá, los puestos de votación presentaron una alta afluencia desde las primeras horas de la mañana, mientras que en Valledupar se reporta una movilidad constante y un flujo elevado de personas ejerciendo su derecho al voto. En Santa Marta también registra una importante presencia de votantes, especialmente personas jóvenes; en contraste, en Cúcuta la participación durante la mañana se reporta inferior a la observada durante la primera vuelta presidencial.

Balance preliminar: avances parciales y desafíos persistentes

Los hallazgos recogidos hasta el momento permiten concluir que continúan existiendo brechas significativas entre los lineamientos institucionales y su implementación efectiva en los territorios.

Aunque se observan avances en ciudades y municipios donde el protocolo de voto trans es visible y conocido por el personal electoral, persisten vacíos de capacitación que afectan directamente la experiencia de participación política de personas trans y no binarias.

Asimismo, preocupa el desconocimiento de las rutas de atención frente a posibles vulneraciones de derechos y la persistencia de prácticas discriminatorias por parte de algunos funcionarios públicos.

Caribe Afirmativo considera necesario que la Registraduría Nacional del Estado Civil fortalezca los procesos de formación dirigidos a jurados de votación, personal de apoyo y autoridades presentes en los puestos electorales. Del mismo modo, resulta indispensable ampliar las estrategias de difusión del protocolo de voto trans para garantizar que la ciudadanía conozca plenamente sus derechos.

La democracia se fortalece cuando todas las personas pueden participar en condiciones de igualdad, seguridad y dignidad. Por ello, la garantía efectiva de los derechos políticos de las personas trans y no binarias sigue siendo una tarea pendiente que exige respuestas institucionales sostenidas más allá de cada jornada electoral.

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